Puente de San Valero en Cantabria:

Travesía Toño-Cañuela y Coventosa

Cantabria
25-29 de Enero de 2019

Viernes 14:00h-- > Mariano, Rafa y Patry decidimos irnos a Cantabria contra todo pronóstico. La previsión para el puente era nefasta, muy mal tiempo con lluvias por doquier, prácticamente lo que había estado haciendo durante toda esa semana en Cantabria.

El que no arriesga, no gana… así que a las 17:30h nos juntamos en Zaragoza y tras comprar algo de víveres emprendemos el viaje.
Se nos hace tan ameno que a lo que nos damos cuenta ya estamos bordeando Bilbao y en un periquete nos plantamos en la divertida rampa de acceso a la Casa del  Espeleologo.

Tras las presentaciones pertinentes y algo de cenita, nos vamos a la cama para descansar.

 

Cueva

Hacia la sima

 

 

Día 1 —> Travesía Tonio-cañuela

9:30 vino el taxi a recogernos, estando casi preparados, subiendo la rampa como un campeón.

Cargamos todo y en 15’ estamos en el desvío de la pista de acceso. Nos cargamos con todo el material y emprendemos la subida. Tras 20’ de ligera subida a buen ritmo llegamos a Tonio, con un sol de justicia.

 

Formaciones de endokarst al descubierto

Formaciones

Abrigos de Chimiachas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y directos a la sima por un agujerín que a los que no habíamos estado todavía  nos sorprendió que fuera tan peque, pero como soplaba.... Pa’ dentro!!!

Comenzamos a bajar los pozos sin ninguna complicación, turnándonos los 3 para hacer todo más ameno. La bajada de Tonio muy entretenida, pozos enlazados muy chulos, incluso su famoso paso del laminador, que te da la risa floja nada más meterte.

Antes del Paso Os Articazos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y a pesar de que te lo esperas, llegamos en unas 2h al ultimo rápel, que te baja directo, limpio, volado( como a mi me gustan) a Cañuela.

Tras unos breves momentos admirando la inmensidad de esa cavidad, habíamos decidido investigar nuevas zonas, y allá que fuimos directos a la galería del Tantalo.

Nos llevo unas 2:30h (ida/vuelta, 3 personas)  el recorrerla, pero fue una grata sorpresa.  Subidas y bajadas por pedregales te llevan a unas cavidades con espeleotemas que no había observado todavía, muy curiosos a ambos lados, estábamos rodeados!! Merecía la pena este esfuerzo extra (a tener en cuenta) que realizamos.

Tras volver a la sala Olivier donde habíamos dejado las mochilas (que hubiera sido de ellas sin Rafa!!) continuamos la travesía por el recorrido normal de Cañuela.

Pasamos la antesala, llegando a la famosa galería del 10 de Agosto con unas estalactitas descomunales, dejando boquiabierto a cualquiera. Un poco antes de la sala del Vivac, la cual vimos desde lo alto, paramos a comer algo. Tras el breve descanso porque nos estábamos quedando fríos, proseguimos hacia la sala de la encrucijada, la galería del Bulevar directos al pasamanos que nos llevaría hasta la galería de entrada terminando nuestra travesía de Tonio-cañuela en una 6horas aprox.

A la salida como ya era de noche, costó un pelin encontrar el camino de vuelta, pero sin dar ningún rodeo, aunque si algún resbalón que otro, fuimos bajando hasta llegar al puente que nos da acceso a la carretera. En unos 10 minutos regresamos a la Casa del Espeleologo.

Tras una cena bien merecida, recordando con las fotos todo lo vivido en nuestro 1º día, nos vamos a descansar. Mañana toca más!!


Día 2 —> Cueva Coventosa

Amaneció el día bastante desapacible con lluvias intermitentes bastante fuertes. Observábamos el tiempo mientras tomábamos el desayuno pensando en lo que nos iba a deparar la jornada del domingo.

En un tregua de la lluvia, montamos todos los bártulos al coche y ponemos dirección a Coventosa. Una vez en el punto indicado (el parquin lleno hasta la bandera nos asusta un poco) y tras otra tregua del tiempo nos ponemos el mono, cargamos mochilas y al lío!!!

Llegamos a la boca de entrada de una de las cavidades más grandes de nuestra geografía. Nada más entrar en ella nos cruzamos con los propietarios de la mayoría de los coches del parquin, pertenecientes a un club de la zona que estaban de salida promocional del club (monitorxs, padres, madres, niñxs) y por suerte para nosotros ya iban de salida, por lo que íbamos a estar, previsiblemente, prácticamente solos durante toda la jornada.

Tomamos dirección hacia la derecha donde tras un primer rápel accedemos al segundo piso. Una vez aquí nos dirigimos a la búsqueda de la sala que nos había recomendado Ivan. Bajamos otro nivel llegando a estar a nivel del agua. Esta en calma  brindándonos unos reflejos espectaculares. Continuando por esa sala llegamos a otra  llena de gours la cual da acceso a la galería de los Macarroni, la cual nos deja nuevamente asombrados por sus formaciones.

 

 

 

 

Podríamos habernos pegado horas recorriendo toooodos los rincones que esconde esta grandiosa cueva, y ganas no nos faltaban de seguir descubriéndola, pero siempre hay que dejar cosas para tener que volver, así que tras acercarnos hasta el pasamanos que conecta con la travesía,  nos dirigimos hacia la famosa sala de los fantasmas.

 

Bloques desprendidos

 

 

 

Jorge en la repisilla arrampada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es una sala digna de recorrer con calma y admirar cada rinconcito. Sus formaciones son asombrosas.  Continuamos hacia la sala de los lapiceros, estalagmitas con forma de lápices enormes, otra maravilla natural. Pasando por un estrecho pasillo llegamos al final de ese recorrido, la sala del espejo, preciosa la mires por donde las mires, con sus famosos champiñones.

 

4m3/s

 

De vuelta por el mismo camino decidimos investigar un poquito más alguna de las tantas salas que tiene. Tras varias trepadas y destrepadas por la zona fósil, pudimos observar en una sala junto a un profundo gour, una gran formación partida por la mitad, la cual probablemente pudiera haber sufrido la ira de algún terremoto, hace muuuucho tiempo. Recorremos nuevamente lo andado para dirigirnos hacia la salida y dar por finalizado otro impresionante día.

Bueno finalizado todavía no, ya que antes de volver a lo que denominamos nuestra “casa” quedaba una buena celebración para reponer fuerzas con la rigurosa e imperdonable cata de sidra.

Día —> 3,  dejándonos sorprender.

Hoy nos dejamos guiar totalmente por nuestro amigo Ivan, el cual nos acompaña a la cueva mina la Buenita.
Es un concepto que todavía no había tenido el placer de recorrer. Entrar en una mina ya en desuso impone a la vez que sorprende el imaginarte la vida de los trabajadores de aquella época, de las cuales todavía quedan restos por el camino. Es muy fácil desorientarse puesto que esta envuelto en un sistema de laberintos.

Llegamos a la escalera que da acceso a la red intermedia.

4m3/s

Espeleotemas impresionantes

4m3/s

4m3/s

Una naturaleza hermosa

Una vez en la base Del Pozo, descendemos una larga rampa con escalones tallados, atravesamos un cañón por donde en días de Lluvia se observa que circula el agua y tras pasar un caos de bloques por fin llegamos a la sala repleta de excéntricas de aragonito.

El techo era todo un manto lleno de excéntricas, no sabias ni a donde mirar. 

Con la boca abierta de observar unas formaciones tan elegantes y bonitas, intentamos guardarlas en nuestra retina y en nuestra cámara. Íbamos los 3 de un lado a otro disfrutando del espectáculo que teníamos ante nuestros ojos.

Luego nos sentamos un buen rato para apreciar todo lo que la naturaleza nos estaba brindando.

Como íbamos muy bien de tiempo y todavía era pronto para ir a comer, fuimos a ver otra zona de la mina.

Tras unos pasos estrechos nos encontramos inmersos y rodeados durante todo el recorrido de formaciones de aragonito.

Cualquier descripción que diera de este recorrido se quedaría corto para la inconmensurable belleza que allí observamos. Extremamos todos los cuidados posibles en nuestro avance para no dejar huella alguna de nuestro paso por esas salas. Jamas había visto algo tannnnn bonito.

De vuelta a la red de laberintos de la mina, pusimos rumbo a la salida, para dar por terminadas nuestras jornadas espeleologicas durante este puente.

Como nos lo habíamos ganado, nos apretamos una comida digna de un espeleologo que se precie. Y después para hacer la digestión aprovechamos que había parado de llover para hacer turismo por la zona. Nos acercamos hasta la Playa de Santa Justa, donde el mar rompía con fuerza sobre las rocas de los acantilados. Visitamos la ermita, deleitándonos con el paisaje del norte que junto con el mar, que a nosotros nos cae más a desmano, nos hizo disfrutar del paseo.

Ya solo nos quedaba volver a la Casa del Espeleologo a pasar nuestra última noche, recordando todas las maravillas que habíamos descubierto en todos estos días.

Cada día me alegro más del día en que decidí realizar el curso de iniciación a la espeleo!!!

 

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Texto: Patricia

Fotografías: Patricia